Acreencias bancarias

Revisando la lista de “Acreencias Bancarias Afectas a Caducidad” recientemente preparada por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financiera (SBIF), no encontré alguna sorpresa monetaria en el documento.

Las Acreencias Bancarias, conforme el artículo 156 de la Ley General de Bancos señala en lo medular que “surgen al amparo de la caducidad de depósitos, captaciones o cualquier acreencia a favor de terceros derivadas de su giro financiero, comprendidas expresamente las provenientes de dividendos pagados a sus accionistas”, y que “trascurridos dos años desde que la cuenta respectiva no haya tenido movimiento o no haya sido cobrada por el titular, la institución financiera formará una lista en el mes de enero siguiente…”, de la que “podrán omitirse las acreencias inferiores al equivalente de una unidad de fomento”. Asimismo, el artículo señala que después de tres años de la conformación de la lista, la acreencia caducará, perdiendo el titular los derechos, y los valores deberán ser enterados en la Tesorería Regional o Provincial que corresponda.

Al respecto, cuando se toma comprensión de este concepto financiero y de la información cuantitativa aportada por la SBIF, sorprende, primero la alta cifra monetaria, pues exceden los $50 mil millones, y segundo, el alto número de acreencias, las que totalizan 91.212, configurando un valor monetario promedio por acreencia de $548.173, lo que no representa un valor para despreciar.

mauricio andrés burgos navarreteAl reflexionar por qué se llega esta situación, la que seguro podría responder a algo como “descuido”, “relajo”, descontrol, fallecimiento, u otro, lo que se marca esencialmente es una falencia en la gestión de las finanzas, especialmente con algo tan relevante y necesario con el dinero, como es su control, y a lo que se puede agregar en este panorama que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, pues alguien debe estar sonriendo con esta indisciplina financiera.

A propósito: ¿usted no estará en la lista para recuperar su acreencia? Tic, tac; el tiempo corre.

Mauricio Burgos, director de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión, Universidad Autónoma de Chile – Temuco

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Vencer la fuerza de las creencias

Por mucho tiempo hemos estado habituados a los llamados triunfos morales, esa condición que nos habla del “casi”. Casi fuimos campeones, casi ganamos el partido, pero nunca un logro real, contundente y absoluto.

Estas experiencias llevadas al fútbol siempre fueron confirmando que el triunfo es sólo para algunos, aquellos bien dotados, mejor preparados o con alguna suerte de protección de algún ángel o divinidad. Pero de un tiempo a esta parte parece ser que lograr lo imposible es posible. Que la voluntad, la perseverancia, la disciplina y, sobre todo, la constancia a toda prueba, son sin duda la llave del éxito.

No sólo en el fútbol, sino en cualquier campo de actividad que deseemos emprender, el triunfo no es la suerte, no es la protección de alguna divinidad o del amuleto, es algo más simple que eso. Es la convicción más absoluta de que yo puedo, de que nosotros podemos, independiente de cualquier condición.

Nos pone frente a la inevitable confrontación de nuestras creencias que se transforman en habitantes permanentes de nuestro hogar interior y que nos dicen una y otra vez que para ser exitoso hay que tener ciertas condiciones, como si acaso ya no las tuviéramos. El triunfo de esta selección frente a equipos y rivales extraordinarios nos muestra que nada es imposible y que el único enemigo que nos tiene cautivo es lo que finalmente creemos de nosotros mismos, fantasma que ronda alrededor nuestro.

Victor Cabrera - Psicologia

El triunfo de este equipo no sólo muestra sus cualidades individuales de cada integrante, sino que también una férrea unión y convicción colectiva de que todo es posible, de que nada nos va a vencer, como si ello fuera un mantra que da fuerza, ímpetu y, sobre todo, una irrefrenable valentía de ser.

Vamos Chile que se puede, esa es la consigna.

Magíster Víctor Cabrera, docente Clínica Psicológica. U. Autónoma de Chile, Santiago.

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El Ahorro Previsional Voluntario

El Ahorro Previsional Voluntario (APV), teóricamente, es una alternativa de ahorro para todo tipo de persona que genera ingresos, ya sea en forma dependiente (con empleador) o independiente (sin empleador). Es denominado “Previsional y Voluntario” porque, por un lado, la administración del ahorro está asociada a alguna institución previsional, principalmente las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), aunque también gestionan este tipo de ahorros las compañías de seguros y administradoras de fondos mutuos (entre otras instituciones financieras)  y, por otro, es voluntario debido a que no corresponde a una exigencia legal previsional, sino más bien a un nuevo instrumento de ahorro personal disponible en el mercado financiero.

Sin embargo, no debemos perder de vista que el APV fue creado finalmente para mejorar las pensiones de los jubilados en Chile, dado el bajo nivel de pensiones que evidencia el actual sistema de AFP. Por lo que también se asocia a una política pública que, por un lado, incentiva el incremento del ahorro previsional y, por otro, desincentiva al retiro de los fondos ahorrados voluntariamente. Para tal efecto, la autoridad ha dispuesto de dos modalidades tributarias: a) Pagar los impuestos correspondientes a su renta imponible tributaria aun cuando exista APV y b) No pagar los impuestos al hacer el ahorro en el APV.

En el primer caso, el contribuyente tiene el beneficio de no tributar por este ahorro al momento de retirar los fondos, sólo lo hará por la eventual rentabilidad obtenida. Además, tiene un beneficio adicional de un bono fiscal equivalente al 15% del APV.  En cambio, para el segundo caso, el contribuyente puede rebajar inmediatamente de su base imponible tributaria el monto ahorrado en el APV, sin embargo, al momento de retirar los fondos deberá pagar los impuestos correspondientes. Con esto queda muy claro que se genera un beneficio tributario sólo en el caso que el ahorro voluntario se destine finalmente para aumentar la jubilación, en caso contrario, si los fondos se retiran para otros usos se deberá pagar de una y otra forma los impuestos respectivos.

Si bien es valorable contar con una nueva opción de ahorro y adicionalmente un incentivo tributario, es paradójico que, a pesar de ser parte de una política pública, el APV sea realmente significativo sólo para la población de mayores ingresos del país, ya que son ellos finalmente quienes tienen la opción de realizar un importante ahorro previsional voluntario y además pueden hacer efectiva la rebaja tributaria a su elevada base imponible.

Guillermo Riquelme2

Muy por el contrario, para la población de menores ingresos, con remuneraciones imponibles por debajo de los $600.000 (57% de los trabajadores que imponen en el país, según la Superintendencia de Pensiones al 31 de marzo de 2017), el ahorro voluntario, evidentemente, no es una posibilidad. Y aunque hicieran el esfuerzo de ahorrar voluntariamente, tampoco se podría hacer efectiva la rebaja tributaria, ya que para ello se requiere estar en un tramo de renta que este afecto al impuesto único de primera categoría, lo que actualmente implica tener una renta imponible por sobre los $624.000.

Dr. Guillermo Riquelme Silva, Economista e Investigador del Centro de Estudios y Gestión Social  (CEGES). U. Autónoma de Chile – Talca

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El liderazgo no tiene género

Sin ser feminista, creo en la pluralidad y diversidad, más allá de la igualdad jurídica homogeneizante que no rescata aquella riqueza de lo múltiple y excepcional. Por lo mismo, veo con horror como, últimamente, los esfuerzos de las sufragistas (1935-1949) por encontrar su propia zona política de demanda y responsabilidad constitucional en este país, aún enfrentan subyugación y retardo.

Si bien, el fenómeno es global, en Chile las lideresas políticas tienen baja representación como votantes y en puestos de alta dirección, tanto de la administración pública, como del sector privado o la academia. Sin con eso querer tocar, siquiera, el tema de las remuneraciones.

Lejos están de conseguir paridad en el poder legislativo, alcanzando un exiguo casi 16%, mientras que en la zona municipal menos del 13% logran alcaldías y cerca del 25% concejalías, lo que podría mejorar con la Reforma al Sistema Electoral y cuotas de género.

Esto es pernicioso pues minimiza el potencial de las lideresas para aportar, efectivamente, al desarrollo del país, mediante un ampliado ejercicio de gobernanzas asentadas en Políticas de Reconocimiento, que por su ausencia han dado paso a discursos, acciones y arquetipos que agravian su realidad de mujeres. Si bien, existen esfuerzos como “el llamado a la paridad y equidad total de aquí a 2030”, citado en el encuentro “Mujeres y Poder: Construyendo un Mundo Diferente- 2015“, sobre acuerdos de la Cuarta Conferencia Mundial Beijing, China – 1995, la tarea aún es ardua.

Talca-Director Trabajo Social- Víctor Yañez Pereira (web)

Quizá, debamos recuperar ese poder revalorando lo micro-social, cotidiano y territorial, donde las organizaciones vivas y sus redes de cooperación son promovidas por el pensamiento, la voluntad y el juicio femenino. Donde la política elitista no llega, pero el poder de las lideresas se deja sentir intensamente, en sus firmes convicciones por construir barrialidades más seguras, solidarias y comprometidas, distribuyendo formas de participación ciudadana encaminadas hacia el bienestar integral, reivindicando derechos, así como incluyendo y respetando la diversidad, pues entienden que el liderazgo exige concertación y no concentración del poder de decidir. Tal vez allí radica el puente  para incidir en las agendas regionales e incluso nacionales del desarrollo público-privado con equidad de género.

Mg. Víctor Yáñez Pereira, Vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades – Director CEGES, Maule – Universidad Autónoma de Chile

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Terror digital

No cabe duda que en estos últimos días hemos sumado una nueva palabra en nuestro vocabulario. Un vocablo, el cual en periodo previo quizás no atendimos, si es que se nos llegó a cruzar por nuestro camino. ¿Cuál es? Ransomware.

Los últimos días han sido tensos: cuidados con la red de la empresa, restricción de acceso a algunas páginas masivas, evitar efectuar transferencias electrónicas, no acceder a páginas de correos personales desde la red de la empresa, y otras medidas. ¿Todo ello para qué? Para evitar ser uno de los afectados por el virus WannaCry (quieres llorar), el cual secuestra equipos computacionales, se propaga en su contagio, y  para poder recuperarlos, hay que pagar un rescate.

Los orígenes de la vulnerabilidad explotada y el virus, conforme algunas publicaciones, habría surgido de un hecho bien especial, un fallo de un órgano de seguridad del gran país del norte, y cuyos alcances no han sido menores, involucrando unos 150 países, y al menos unos 200.000 computadores afectados.

Nuestro país, si bien no muestra los síntomas de una epidemia, debemos entender que eso es porque efectivamente no lo ha sido, o bien porque hay un tema de recelo en querer reconocer, informar y comunicar que hemos sido afectados.

mauricio andrés burgos navarrete

Uno no es un perito en seguridad, pero deberíamos asimilar en nuestro diario quehacer algunas prácticas que tiendan a evitar riesgos, y en ello, algunos consejos: disponer, utilizar y actualizar software de seguridad en equipos; actualizar sistemas operativos; evitar acceder a sitios web de dudosa seguridad y bajar apps “extrañas”; evitar emails, archivos y redes wifi de insegura calidad.

Un experto en el tema señaló: “cuando pasa algo es cuando se toman medidas con un daño de por medio”. A lo que habría que agregar que ese daño, a veces no es posible reparar, y con ello probablemente consecuencias monetarias y no monetarias. Por ello, como señala un refrán: prevenir, es mejor que curar. Lo débil del decir, es que algunas veces no hay cura. No nos expongamos a eso.

Mauricio Burgos, director de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión, Universidad Autónoma de Chile – Temuco

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Los algoritmos: la libertad de no elegir

El avance de la tecnología ha permitido establecer herramientas que buscan facilitar ciertas elecciones cotidianas, una de ellas son los algoritmos, serie de cálculos que jerarquizan la información y esperan predecir lo que queremos.

Recientemente Netflix ha anunciado un cambio en este dispositivo, en un intento por acercarse más a nuestros gustos. Esta compañía no es la única, el algoritmo de Google por ejemplo, instala en las primeras posiciones lo que espera sea de nuestra preferencia; y el de Amazon por su parte nos recomienda libros y artículos que nos podrían interesar.

¿Cuál es la lógica detrás de estos dispositivos socio-técnicos? El raciocinio es que si nuestro comportamiento pasado ha sido de una determinada manera, y personas similares a nosotros han actuado de forma análoga, nuestro comportamiento futuro seguirá ciertos patrones, los cuales son fácilmente reconocibles a partir del comportamiento de los otros.

Para Dominique Cardon es contradictorio que en una época donde las personas por medio de sus representaciones, ambiciones y proyectos se piensan como sujetos autónomos, los cálculos algorítmicos atrapen sus deseos a la regularidad de sus prácticas. Aquellos que critican con mayor ahínco la pérdida de la “libertad” del ser humano son quienes quizás, y sin darse cuenta, utilizan con mayor frecuencia esta infraestructura de cálculos para efectuar elecciones prácticas y así poder dedicarse a labores de más alto rango intelectual. La elección de no elegir se encuentra socialmente distribuida.

Así, para quienes utilizamos estos dispositivos, los cálculos digitales guían nuestras preferencias y atan nuestras elecciones a conductas pasadas. Aquellos que no cuentan con los medios – económicos, sociales y cognitivos- para utilizar esta tecnología, limitarían sus posibilidades de elección y con ello su libertad, aunque ésta sea tecnológicamente guiada.

Si, como señala Jean Paul Sartre: el hombre está condenado a ser libre, en tanto la libertad es constitutiva del ser humano y en cada elección nos construimos, cabría preguntarse: ¿Qué futuro nos deparan las elecciones tecnológicamente asistidas? ¿Qué dicen éstas de nosotros? ¿Cuáles son nuestras alternativas?

Dr. Felipe Tello N (web)Alguien podría apuntar a un rechazo absoluto a las nuevas tecnologías y un retorno a un pasado primigenio. Otra posibilidad sería abandonarse de manera acrítica a los dispositivos que la técnica pone a nuestra disposición. Una tercera opción es ser vigilantes, percibir cuál es la lógica de estas herramientas. Quizá el primer paso sea comprender qué elegimos cuando elegimos no elegir.

Dr. Felipe Tello Navarro, Centro de Gestión Social (CEGES). Universidad Autónoma de Chile.

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Desorden Operacional

La reciente publicación que muestra falencias en el quehacer de un organismo de Corporación de Desarrollo Social ligado a una connotada municipalidad del país, y cuya gestión además va decorada con un déficit millonario, resulta de interés no solo por la imagen del preliminar “descuidado” uso de fondos, sino también en especial, por algunas deficiencias operativas que fueron detectadas tras ellas.

Tales anormalidades que surgieron de reporte de auditoría realizada por una de las denominadas “Big Four”, y solicitada por la actual administración municipal, no puede ser mirado por sobre el hombro, pues organizaciones de distinta índole, públicas o privadas, de gran o micro tamaño, con o sin fines de lucro, u otra apreciación distinta, podrían perfectamente utilizar las situaciones resaltadas por la revisora como una especie de “check list” básico para evaluar el buen o mal desempeño que se está desarrollando.

Al respecto, algunas de las situaciones cuestionadas son: a) inexistencia de antecedentes para auditar gestión de un año,  b) inexistencia de conciliaciones bancarias, c) gastos sin documentación de respaldo, d) sistema informático implementado a medias, e) problemas con los balances, f) compras sin presupuesto, g) fondos públicos no acreditados y en una sola cuenta, y h) inventarios de productos no ingresados al sistema contable.

mauricio andrés burgos navarreteLas organizaciones sin distingo de condición, requieren funcionar sobre la base de una estructura que vele y salvaguarde el buen uso de los recursos físicos, monetarios e/o intangibles, a fin de contribuir no sólo a su crecimiento, sino también al de sus propietarios, pero en una entidad de carácter público, adquiere relevancia mayor, pues los recursos que están en juego, y de lo cual mayormente se resiente, son provenientes de las arcas fiscales, contándose en sí los aportes de los ciudadanos, los que requieren en un acto de confianza y respuesta de “buen y sano gobierno y/o gestión pública”, que sean bien utilizados por las autoridades y/o las personas en quien éstos han delegado funciones y tareas pertinentes.

Mauricio Burgos, director de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión, Universidad Autónoma de Chile – Temuco

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Atentado en Estocolmo

1491572357_425004_1491589331_noticia_fotogramaEl reciente atentado terrorista en Estocolmo, capital de un Estado miembro de la Unión Europea desde 1995, habría sido ejecutado por un ciudadano de la República de Uzbekistán, cuya solicitud de asilo en Suecia fue rechazada por sus autoridades.

Una consecuencia indirecta de este acto de terror, será una mayor presión para el sistema europeo de derechos fundamentales, alineado -con muchas dificultades- con los principios consagrados por Naciones Unidas y las interpretaciones de sus agencias especializadas.

A pesar de que el ciudadano uzbeco tenía una orden de expulsión europea para su devolución a su país de origen o a un tercero seguro, motivos prácticos hacen que este mandato sea inviable en muchas ocasiones.

Antonio MuñozLas órdenes de expulsión tienen como destinatarios solicitantes de asilo rechazados, como es este caso, e inmigrantes irregulares. Ellas no implican necesariamente una detención preventiva y cuando esta se da, se exigen unos motivos precisos y claros, un período de tiempo máximo y estándares mínimos para su cumplimiento.

En situaciones como ésta, el difícil binomio derechos humanos-seguridad se manifiesta en su máxima expresión.

El resultado de esta acción terrorista, como otras ocurridas en Europa, es una gota que colma el vaso. A pesar del repudio inmediato de la sociedad civil, debe llevarnos a una profunda reflexión entre seguridad y derechos humamos en tiempos convulsos.

En se ejercicio, se deben evitar los extremismos y la demagogia fácil, que poco hacen por sembrar las semillas de una cohabitación pacífica entre culturas y modelos políticos diversos.

Prof. Dr. Antonio Muñoz Aunión, Instituto de Investigación en Derecho, Universidad Autónoma de Chile.

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Desesperación financiera

shutterstock_360313850Me remeció. Ese fue el efecto que provocó la lectura de un artículo que, en una conocida revista de nuestro país, le dedicaba espacio a compartir la historia de un joven ingeniero, el cual lamentablemente no era noticia por sus logros o aportes profesionales, sino más bien a una situación que podemos calificar oscura, y que en un espacio de normalidad nunca se habría pensado que ocurriría.

La historia, que podría ser la de cualquiera de nuestros jóvenes profesionales, de seguro en su inicio laboral debe de haber estado decorada de sueños, expectativas y metas. Sin embargo, en algún momento esta trilogía se altera por una situación de endeudamiento, que lo derrumba y lleva a realizar un asalto a fin de obtener lo que hasta ese instante escaseaba, el dinero; incluso, también dibuja en su mente la idea de terminar con su vida, dando de esa forma respuesta a su problema.mauricio andrés burgos navarrete

Se puede reflexionar en torno a: ¿por qué el endeudamiento excesivo?, ¿por qué en la vida se llega a una condición tan extrema de solución? Sin conocer en detalle la situación en particular, pero pensando en general lo que puede gatillar un endeudamiento inapropiado, se podría considerar: a) vivir una existencia ajena a la realidad, b) dejarnos influenciar por el ambiente que nos rodea, c) el desorden de nuestras finanzas y de los productos de financiamiento que poseemos, d) no analizar y relacionar los flujos de ingresos con los egresos, e) no planificar apropiadamente nuestras finanzas, f) no controlar y frenar los productos de endeudamiento, en especial las tarjetas de crédito, y g) no acercarnos oportunamente a alguien apropiado que nos pueda escuchar y orientar. Si bien, el aprender a planificar, organizar, dirigir y controlar son aspectos básicos para  una sana gestión, y por ello también de las finanzas, el disponer de capacidades para manejar las emociones en situaciones “extremas” de la vida, también es un aspecto que debiera ser contemplado en la formación de nuestros jóvenes, pues tal vez ello reduciría la posibilidad de “perderlos” por el camino de su existencia.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

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Ley que regula el cobro de servicios en estacionamientos de pago

Diversos actores han puesto en duda la nueva ley que regula el cobro de servicios de estacionamientos, especialmente si se avanzó en otorgar una mayor protección a los consumidores.

Lo que pretendían estos era obtener una media hora mínima de gratuidad en el uso de estacionamientos en centros comerciales (llegando a dos horas en caso de haber comprado). Lo que más asombra, es que algunos aún crean en la gratuidad de los servicios, pretendiendo por ley que los costos que significa en este caso el uso de un estacionamiento los asuma el proveedor del servicio y no quien se beneficia, llegando a considerar el uso de un estacionamiento como un “derecho social”. Al poco andar, se hubieran adoptado los mecanismos necesarios para traspasar al mismo consumidor la media hora gratis o inclusive las dos horas como se pretendía por algunos, pero no por imposición legal, sino que por los ajustes que realizaría el propio mercado (aumentando el precio de arriendo de los locatarios y por ende en una posible alza de precio de los productos vendidos por estos). Según cifras que maneja el propio sector, el 60% de los consumidores que asisten a un mall lo hacen sin automóvil, por lo que hubiese sido injusto que también se traspasara dicho costo a estos consumidores que utilizaron el transporte público para llegar a comprar.

Los beneficios de esta nueva ley saltan a la vista: Cobro por uso real, es decir sin derecho al “redondeo al alza”, se elimina el castigo por pérdida de ticket y gratuidad para quienes asisten a urgencia a un servicio de salud o tengan dificultad física para su desplazamiento. Sobre la obligación del proveedor de responder por los daños ocasionados, nuestros tribunales ya imponían este deber a las concesionarias, sin embargo, la ley introduce regulaciones que por un lado imponen responsabilidad, pero por otro evita los abusos de los consumidores.

No obstante, estos beneficios han quedado empañados por el alza de precio que han experimentado la mayoría de los estacionamientos. El sentir y entender ciudadano es que esta ley es un abuso y que favorece a las empresas proveedoras.

Lamentablemente nuestros legisladores no quisieron tener en cuenta  la advertencia de esta regulación y sus efectos en los precios para los consumidores. Era previsible que los precio subieran, no existía claridad de cuanto iban a subir, es cierto, pero si se imponen mayores exigencias o se cambia la estructura de cobro de precios, claramente para algunos el precio del estacionamiento será mas alto. Digo para algunos, ya que el precio no ha subido para todos, sino que para ciertos consumidores que ingresan por periodos de tiempo más prolongados, éstos terminan pagando más, ya que los consumidores que están por menos de media hora, pagan menos, puesto que ahora se les cobra por minutos y no se les redondea el precio hacia arriba. De esta forma, si estoy 10 minutos antes pagaba alrededor de 500 pesos, en cambio hoy en muchos estacionamientos el consumidor paga la mitad e incluso menos.

Estos últimos días se han presentado 5 iniciativas de ley que vuelven al ataque y pretenden restablecer lo que pretendía el proyecto original, es decir la gratuidad para la primera media hora y, en el caso de comprar, esta gratuidad se extendería hasta 2 horas.

Dr. Sebastián Bozzo H.Al parecer algunos de nuestros parlamentarios no entienden aún los efectos que puede tener la regulación en ciertas áreas, y en especial cuando se pretende cumplir con ciertos slogan políticos como la gratuidad. Como ya señalamos, al final siempre alguien debe pagar y, esta vez, como dice el dicho popular, quien pago fue “MOYA”, lo que pasa es que ahora “MOYA” en Chile tiene automóvil.

Dr. Sebastián Bozzo Hauri, Director del Centro de Regulación y Consumo, de la Universidad Autónoma de Chile.

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