Elección de Intendentes

mapa_administrativo_de_chileLa aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma constitucional que permite la elección directa de los gobernadores regionales, obliga a matizar la afirmación de varios parlamentarios mal aconsejados y otras asociaciones, por ejemplo, según la cual profundizará la democratización de las regiones.

En verdad no se trata de una profundización de la democracia regional, sino solo un cambio del modelo de elección del ejecutivo regional.

Efectivamente, el actual artículo 113 inciso 5 de la Constitución, establece un sistema parlamentario donde “el Consejo Regional, por mayoría absoluta de sus integrantes en ejercicio, elegirá un presidente de entre sus miembros”, lo que no necesita de reforma alguna para ser aplicado.

El cambio aprobado hace algunos días es solo una reproducción de la forma de gobierno del Estado a nivel regional. Sus defensores confunden regímenes políticos de gobierno (parlamentario, presidencial, semipresidencial) con democratización y autonomía. ¿Acaso las Comunidades Autónomas españolas o las regiones francesas son menos democráticas que las chilenas porque funcionan sobre el modelo parlamentario y no presidencial?

dr-benoit-delooz-bajaPor otro lado, afirmar que correspondía tramitar las reformas de elección y traspaso de competencia en forma separada es un craso error. Es evidente que “descentralizar autoridades” -¡que ya son descentralizadas!- sin competencias a ejercer, no tiene más sentido que descentralizar competencias sin órganos para ejercerlas.

Así se han perdido meses, puesto que, debido a una falla en la gestión del trabajo legislativo, la entrada en vigencia de la reforma depende ahora del trámite de ley que traspasa competencias a las regiones, misma que no necesitaba de reforma constitucional.

La única reforma indispensable no es constitucional: es la del trabajo legislativo, y quizás más aún, de las ideas.

Dr. Benoît Delooz, Instituto de Investigación en Derecho, Universidad Autónoma de Chile

 

Prevención de estafas

estafasLos hechos acontecidos en el último tiempo con empresas como AC Inversiones, han despertado una inusitada atención respecto de aquellas ofertas de inversión que se presentan en el mercado, para las que se han proporcionado consejos a los potenciales usuarios por parte de algunos medios, a fin de minimizar el riesgo de quedar expuesto  ante este tipo de operaciones, las que finalmente resulten en una estafa, comprometiendo en muchos casos, no sólo el patrimonio individual, si no también familiar.

En este sentido, algunos de los signos a los que se ha aludido vigilar, son los siguientes: a) oportunidades que se presenten como “que no se pueden dejar pasar”; b) negocios que no sean posibles de explicar en un lenguaje sencillo, claro y preciso; c) que el éxito de invertir, dependa de traer nuevos usuarios; d) la inexistencia de un ente fiscalizador verificable; y e) percibir algún grado presión para que se tome la decisión de invertir.

mauricio andrés burgos navarreteA los anteriores, que sin duda constituyen valorables recomendaciones, deberíamos agregar: a) no confiarnos de ofertas no solicitadas; b) dudar de oportunidades que se aprovechan de nuestros miedos; c) no asociar la integridad de una persona por la forma en se expresa o viste; d) conocer al corredor; e) investigar a la empresa de inversiones; f) dudar de retornos garantizados; g) recelar rendimientos demasiado regulares; h) cuestionar documentación incompleta; e i) identificar uso de estrategias de inversión complejas.  Finalmente, conviene familiarizarse con las tácticas comunes de persuasión usadas, como son: a) el fantasma de la riqueza; b) la fuente de credibilidad; c) el consenso social; d) la reciprocidad; y e) la escasez.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete, Doctorando y Máster en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios Universidad Autónoma de Chile