Rendiciones irregulares

Llamativa resulta la publicación en un diario nacional, en que se resalta que la Contraloría ha detectado falencias en los procesos de fiscalización que le competen al Instituto Nacional del Deporte, lo que se ha traducido en términos monetarios, en rendiciones pendientes por más de 15 mil millones de pesos (algo más de 22 millones de dólares) que provienen desde el 2003.  Resalta además, una serie de falencias y/o debilidades asociadas, entre otras, vinculadas con el control interno, registros contables, y procesos internos no autorizados.

Una rendición, básicamente implica asignar un fondo monetario para desarrollar determinadas acciones, las cuales posteriormente, dentro de un lapso de tiempo razonable, y dado que se trata de sector público, en que se opera sobre la base de presupuestos, debiese ser un margen de tiempo muy acotado, además de estar estipulado en las reglamentaciones pertinentes, la unidad o persona que ha recibido los fondos, debe explicitar en un informe con las evidencias y respaldos apropiados la utilización de los valores asignados, y para lo cual debiese existir una contraparte que verifique la idoneidad y pertinencia de lo declarado.

Sin duda, el proceder señalado por Contraloría revela y pone en tela de juicio no sólo la estructura de funcionamiento y composición de la institución aludida y el actuar de los órganos de control interno que probablemente mantenga, sino también los procesos de monitoreo, seguimiento y demanda oportuna de la instancia que también le ha facilitado los recursos para sus operaciones. Lamentablemente, cabe incorporar en esta reflexión también a la Contraloría, la cual en una mirada a lo mejor equivocada al respecto, da la sensación que opera bajo esquemas del siglo XX en el espacio digital del siglo XXI, lo que contrasta con el Servicio de Impuestos Internos que ya ha respondido y visibilizado su accionar en lo tecnológico, realizando alrededor de 40 fiscalizaciones remotas desde el año pasado, y por tanto es preciso presionar el acelerador de la modernidad incorporando competencias y tecnologías de vanguardia que permitan aumentar la variedad, el número y la oportunidad de las investigaciones, lo cual parece a la luz de los tiempos y necesidad, algo precario.

Así, algunas preguntas que surgen son: a) ¿qué otras entidades o unidades que componen el aparato público en nuestro país se encuentran en una situación similar?, b) ¿qué valor monetario está comprometido?, c) ¿los desembolsos son válidos?, y d) ¿quién responde?

La tecnología debe constituirse en un aliado, reforzando la transparencia y confianza pública.

AutorMauricio Andrés Burgos Navarrete
Master y Doctorando en Finanzas
Director de la carrera de Auditoria e Ingeniería en Control de Gestión
Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile (Sede Temuco)

Despilfarro en finanzas públicas

Para quienes no desean ver la realidad que nos acompaña, o bien viven enclaustrados en el “mundo de Bilz y Pap”, el estudio del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), en el que se declara que como nación estamos fuera de los tres países de Latinoamérica que encabezan los despilfarros fiscales de la región (7,2% el país más ineficiente), e indicándose que se trata del país más eficiente (1,8% del PIB), puede resultar enaltecedor, pero al mismo tiempo, como señala un conocido refrán: no hay peor ciego que aquél que no quiere ver. ¿Por qué? Ya se comentará; pero antes de continuar, señalar que para el BID la idea de despilfarro se asocia con tres instancias: compras del Estado (que contempla desvío de fondos, así como dineros por corrupción), salario de los empleados del sector público y subsidios.

Al revisar literatura relacionada con las finanzas públicas y su gestión, quizás una de las mayores referencias en esta área se ubica el ideario de una recaudación justa, y por otro lado, con el óptimo uso y/o aplicación de los dineros, pues se parte de una noción económica básica que es la “escasez”, y que además conlleva la responsabilidad de que estos dineros públicos provenientes en gran parte de los ciudadanos, ameritan una administración de excelencia.

Así, quedarnos anclados en la bondad de lo señalado por el BID sería un error descomunal. Hay situaciones que no han funcionado apropiadamente. Algunas de ellas no tan lejanas, que han sido y estamos siendo informados, para darnos cuenta de que tal tilde amerita aterrizarlo racionalmente.  Revisar informes como el de la Contraloría en relación al quehacer de los hospitales, casos de cohecho y fraudes en algunas entidades o ramas, campañas políticas, ineficiencias como la del puente Cau Cau, desembolsos inapropiados en algunos municipios, la duda respecto a la real valía y aporte de la estructura y tamaño del servicio público, incluida inversiones, asignaciones, e incluso en torno a su recurso humano, son solo algunas de las expresiones o pensamientos ligados a la mala dirección del capital fiscal.

Sin  duda el Estado, así como quien sea que lo gobierne, sus instituciones y autoridades deben constituir prenda de garantía, responsabilidad, transparencia y probidad en la tutela de los recursos, los cuales desde hace un tiempo se viene señalando que son escasos, máxime el alicaído papel del cobre, donde la deuda se ha elevado, lo cual debe exigir una gestión inteligente, sensata y racional, y en que “ordenar la casa” debe ser un aspecto relevante, apuntando a un logro esencial en el uso de estos fondos, expresado en servicio y bienestar.

 

Autor: Mauricio Andrés Burgos Navarrete
Master y Doctorando en Finanzas
Director de la carrera de Auditoria e Ingeniería en Control de Gestión
Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile (Sede Temuco)

 

Cobre y dólar: una relación inversa

Nuestro principal producto exportador, el cobre, es el que históricamente ha generado los mayores ingresos de divisas al país llegando a alcanzar un precio sobre los 4 US$ la libra el año 2011. Sin embargo, a partir del 2012 comienza un descenso del precio del metal en los mercados internacionales, llevándolo a cifras cercanas a los 3 US$ la libra entre los años 2013 y 2014, para luego caer bruscamente, en promedio, en torno a los 2 US$ la libra los siguientes 2 años. En el 2017, sobre todo el segundo semestre, comienza gradualmente la recuperación del precio del cobre, llegando a superar los 3 US$ la libra, con un buen margen a favor, lo que ha permitido que el precio del metal rojo haya sido cotizado, al menos hasta el primer semestre del 2018, en torno a los 3,2 US$ la libra.

No obstante, esta favorable situación, parece hoy revertirse drásticamente, en gran medida por los conflictos comerciales entre China y EEUU, quienes han entrado en una “Guerra Comercial” aplicándose, unilateralmente, aranceles y otras barreras al comercio exterior. A lo cual, se suma las drásticas medidas de austeridad fiscal tomadas por el gobierno de Mauricio Macri, dada la crisis económica que enfrenta Argentina. Todo lo cual ha generado gran incertidumbre en la economía mundial y regional, haciendo caer las bolsas de comercio y también las expectativas de los inversionistas. Es así como a partir de julio de este año, se observa una caída de la cotización de la libra de cobre en la Bolsa de Metales de Londres por debajo de los US$3 la libra.

La baja del precio del cobre provoca una disminución significativa del ingreso al país de la divisa norteamericana, provocando un déficit cada vez mayor en cuenta corriente. Cabe recordar, que el año pasado tal déficit alcanzó los US$4.146 millones, equivalente a 1,5% del PIB anual. Esto genera una disminución relativa de la oferta de dólares en el país, ceteris paribus, lo que conlleva el alza del precio del dólar y la consecuente depreciación de la moneda nacional, la que se ve muy expuesta a los flujos de capitales internacionales, dada nuestra gran apertura comercial.

Si a esto le agregamos la lenta, pero positiva recuperación de la economía estadounidense y las mejores expectativas de crecimiento, con un ritmo de creación de empleos superior a lo esperado, con una caída de la tasa de desempleo, hacen pensar que la economía del gigante del norte se está robusteciendo y con ello también se aprecia consecuentemente su moneda y se deprecia la nuestra. Lo cual también podría llevar a la reserva federal de EEUU seguir aumentando los tipos de interés que harían más atractivo los capitales especulativos hacia ese mercado, incluyendo capitales nacionales que eventualmente emigrarían a Norteamérica en busca de mayores retornos, haciendo aún más escasos los dólares en Chile y, por ende, el aumento del dólar sea aún más profundo.

La siguiente gráfica muestra el comportamiento del precio del cobre versus el dólar en Chile durante el 2018, donde se observa claramente una tendencia alcista de la divisa norteamericana y una tendencia a la baja del precio del cobre, evidenciándose la relación inversa entre el precio del cobre y el precio del dólar.

Gráfico: Evolución del Precio del Cobre versus el Precio del Dólar. Chile 2018.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Cochilco y el BCCH

Impacto del alza del dólar en actividades económicas

Sin duda, la depreciación de la moneda nacional afecta negativamente el precio de los bienes importados de consumo final, como así también los bienes intermedios e insumos necesarios para la producción interna. En tal sentido, el aumento del precio de la energía será el alza que mayormente afectará a la población, en especial, por su impacto en los costos de producción dentro del país y la consecuente alza de los precios internos. Pero adicionalmente, se verán aumentados los precios de los bienes durables importados, como es el caso de los automóviles, los electrodomésticos, maquinarias y equipos en general.

Lo positivo de la depreciación del dólar es, sin duda, los mayores ingresos de los exportadores nacionales, que para nuestra región cobra una vital importancia para el sector agrícola forestal, ambos sectores económicos exportan gran parte de toda su producción al mercado estadounidense, el que está aumentando su demanda producto de su recuperación económica, lo que ha impulsado positivamente el desarrollo de estas actividades económicas el presente año.

Riesgos asociados a las variaciones del precio del dólar

No obstante la tendencia al alza del precio del dólar, no se debe obviar el riesgo asociado a la volatilidad que ha evidenciada el precio del  dólar en Chile. Lo que da cuenta también de un  riesgo  por convertibilidad, la que consecuentemente se transfieren a las decisiones de producción, ahorro e inversión. Debiendo las empresas resguardar, por un lado, sus costos de producción y, por otro, sus ingresos, cuando ellos estén expresados en dólares. Es así como, el productor debe garantizar cierto margen de ganancia por su actividad económica, para ello lo más aconsejable es tomar los resguardos de seguro de tipo de cambio para todos aquellos flujos que estén expresados en dólares. Para tal efecto, los contratos forward de divisas pueden ser una buena alternativa.

Para el caso de las personas, en cuanto a sus decisiones de ahorro e inversión, se debe tener en cuenta que la volatilidad del dólar hace muy difícil su proyección en el mediano plazo, por lo tanto,  no es aconsejable especular con él para las decisiones de ahorro e inversión personal, aun cuando todo haga pensar que hoy es conveniente invertir en dólares. Las economías pequeñas como Chile, pueden verse rápidamente muy afectadas por los flujos de capitales, modificando de la “noche a la mañana” drásticamente el valor de la divisa, con la consecuente pérdida que ello habitualmente provoca. Por tanto, en vez de “comprar dólares hoy para vendernos mañana” es recomendable ahorrar en pesos, ya sea a través de depósitos a plazo o en fondos mutuos de renta fija. En el entendido, que nuestra moneda nacional sigue siendo muy estable y ha demostrado una gran fortaleza durante las últimas crisis económicas en el mundo.

 

Informe preparado por el Dr. Guillermo Riquelme Silva
Economista e Investigador del Centro de Estudios y Gestión Social (CEGES)
Universidad Autónoma de Chile

 

 

Morosidad y responsabilidad

Al mencionar palabra morosidad, suele obtenerse como respuesta por algún afectado, cuya culpa resiente, un sonrojar, o bien, una mirada distraída. Incomoda. Y ello, porque dicho estado revela un incumplimiento a una obligación personal, comercial y/o financiera, detrás de la cual puede haber un sinnúmero de explicaciones, unas justificables, en tanto otras, no.

En lo financiero, ha resaltado en los primeros días de agosto, los resultados del XXI Informe de Deuda Morosa preparado por la Universidad San Sebastián con información provista por Equifax, referida al segundo trimestre de 2018, y en el que destaco: a) las personas en mora alcanzan a 4.482.547, lo que representa un incremento del 2,8 por ciento, respecto del mismo informe del año pasado; b) el sector de retail y banca concentran la mayor cantidad de morosos (44% y 29%); c) del total de morosos, un 42% trabajan por cuenta propia, y de ellos un 35% tienen un trabajo formal, en tanto los otros, lo hacen informalmente;  c) las mujeres superan levemente en cantidad a los hombres (2.298.313 vs. 2.184.334); y d) en ambos casos el sector más comprometido es la banca (50% y 60%).

El  informe, que en si constituye una importante contribución a la comprensión de los comportamientos de pago en el tiempo, adquiere más relevancia al identificar en la evolución de los grupos, el deterioro de los trabajadores por cuenta propia, segmento que a primera vista se percibe de mayor vulnerabilidad, primero, por su estabilidad monetaria, y segundo, en relación a su capacidad de respuesta ante compromisos financieros, lo cual a priori, lo convierte en un objetivo de crédito riesgoso, y por tanto de atención.

En general, cuando se trata de fijar el estado de vencimiento de una deuda, éstas se pueden calificar conforme al criterio de la SBIF en: 1° Morosa, cuando el retraso en el pago va de 1 a 89 días; 2° Vencida, la que tiene más de 90 días; y 3° Castigada, cuando se han agotado las posibilidades de recuperación de lo adeudado. Basado en lo anterior, sería de interés y clarificador si el concepto de deuda atrasada para su monitoreo pudiese ser desagregado con algo más de detalle, a fin de tener un panorama más preciso y claro del grado de deterioro. Por otra parte, considerando la fragilidad de los trabajadores por cuenta propia, debido a su condición laboral predominante, y el sector con el que existe más compromiso, sería importante salvaguardar desde la autoridad, vía la generación de directrices apropiadas y actualizadas para el otorgamiento de crédito a este grupo, a fin de reducir el riesgo de impago.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete
Master y Doctorando en Finanzas
Director de la carrera de Auditoria e Ingeniería en Control de Gestión
Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile (Sede Temuco)

 

Crédito fuera de juego

La Real Academia Española, nos indica que la palabra “informal” tiene como uno de sus sentidos aquello “que no guarda las formas y reglas prevenidas”. Si a ella le incorporamos el vocablo “crédito”, creamos una mixtura que no todos identifican o comprenden. No obstante, es un tema que no sólo afecta a lo local, sino que también al resto de países latinoamericanos, y que para hacer una idea, basta buscar en Internet por ejemplo la frase “crédito gota a gota”.

¿Por qué la inquietud? Pues a raíz de los resultados obtenidos de la última encuesta de Alfabetización Financiera que desarrollaron la Universidad de Chile y la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras, se evidencia una evolución al crecimiento del crédito informal,  avanzando de un 8,1% (2015) al 14,3% (2017); es decir, casi se duplica. En estos números hay elementos de interés que surgen, ya que en informe publicado en febrero  de 2018 se señala que su uso se está asentando en sectores vulnerables, en tanto que en el reporte presente, se resalta particularmente al segmento juvenil. En general, debemos comprender que este “crédito” involucra condiciones “algo abusivas”, ya sea en la forma de pago,  el costo involucrado,  las reglas “difusas”, inexistentes o complejas de fiscalizar, y que sumados a la necesidad y/o la vulnerabilidad de los solicitantes es caldo de cultivo para que prolifere.

Al tratar de descubrir las razones que llevan a recurrir a esta instancia, probablemente encontremos como barreras de acceso al crédito formal: a) los deficientes antecedentes comerciales; b) los ingresos líquidos mínimos exigidos; c) los requisitos complementarios de acceso al crédito; d) el valor del crédito requerido fuera del mínimo a otorgar; e) la urgencia en la respuesta a la aprobación y disposición del crédito; f) el desconocimiento de otras alternativas e instancias de financiamiento; y g) la deficitaria o nula educación financiera.

La preocupación no solo debe ser de un sector, sino que debe sumar a otros, por ejemplo, educación, así como también instancias gubernamentales, que reflexionen y respondan al problema – en lo normativo , procedimental y/o formacional – asumiendo la relevancia de  salvaguardar a los sectores vulnerables, pues hoy, esta realidad latente contrasta con las miradas positivas e indicadores país de inclusión financiera y bancarización, ya que su uso no sólo involucra riesgos financieros y sociales a los eventuales usuarios, sino también a sus familias. De ahí, el grito de auxilio por mecanismos de financiamiento apropiados, que mejoren el esfuerzo que realiza, por ejemplo, la Dirección General de Crédito Prendario.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete
Master y Doctorando en Finanzas
Director de la carrera de Auditoria e Ingeniería en Control de Gestión
Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile (Sede Temuco)

Nueva reforma al sistema de pensiones en Chile

shutterstock_371388550En consideración que el gobierno anunció el ingreso al Congreso Nacional de un nuevo proyecto de ley de reforma al Sistema de Pensiones en Chile. Es necesario recordar que el actual sistema prometía en su origen (Decreto Ley 3.500 de 1980) una tasa de reemplazo del 70%, en consideración de ciertos supuestos a mencionar; una cotización continua durante la vida laboral (40 años), una edad de jubilación de 65 años los hombres y 60 años las mujeres, y expectativas de vida que no superaban los 70 años.   Todos estos supuestos evidenciaron en el tiempo ser muy alejados de la realidad.  Se observa que el sistema presenta muchos períodos sin el aporte individual debido, con gran intermitencia y variabilidad en los montos enterados al fondo de capitalización individual.  Hay una incorporación tardía de la personas al sistema previsional, ya sea por la demora en encontrar en puesto de trabajo o por realizar inicialmente un trabajo de manera informal, lo que no revierte la obligatoriedad del aporte previsional.  Finalmente, las expectativas de vida han aumentado notablemente en Chile, estimándose  actualmente una esperanza de vida de 84 años para las mujeres y de 80 años para los hombres.  Todo esto ha llevado a que el sistema de pensiones no haya cumplido su promesa inicial de 70% de tasa de reemplazo, evidenciando, en promedio, una tasa menor al 40%.

Guillermo Riquelme2No obstante las mejoras incorporadas en el 2008 con la Ley N° 20.255 que reformó en forma sustantiva el sistema de pensiones, en particular, con la creación de la pensión mínima básica garantizada por el Estado, el sistema sigue estando en crisis por las bajas pensiones otorgadas a la gran mayoría de los jubilados, las que no superan, en promedio,  los $212.000 mensuales, muy por debajo del salario mínimo en Chile, que a partir del 1 de julio de este año alcanzó los $270.000. Además, existe un creciente rechazo por parte de la ciudadanía a la administración privada de los fondos de pensiones, endosándosele la culpabilidad de las bajas jubilaciones al enriquecimiento del empresariado, demandando por ello a que el Estado se haga cargo del sistema. De hecho nace en el año 2013 el movimiento ciudadano denominado “No + AFP”  que promueve un sistema de pensiones de reparto solidario, tripartito y administrado por el Estado.    No obstante, el sistema de reparto rápidamente fue descartado por el gobierno, ya que el número de personas activas en Chile, que deberían sostener este sistema de reparto, está cayendo fuertemente. Por el contrario, se estima que en un plazo de entre 20 a 30 años, la población pasiva superaría a la población activa. “Mientras en 2010 en Chile había casi 5 personas en edad activa (15 a 59 años) por cada persona de 60 años o más, esta relación bajará a 1,8 en el año 2050. Esta tendencia, unida al permanente aumento en la esperanza de vida al nacer –que actualmente se encuentra en 81,6 años para las mujeres y 76,5 años para hombres-, ha hecho de Chile un país que envejece aceleradamente”. Por lo que queda solamente la posibilidad de mejorar el actual sistema, generando una mixtura de aporte de cotización entre Estado, Afiliado y Empleador, además de fortalecer el pilar solidario.

Dr. Guillermo Riquelme, Economista e Investigador del Centro de Estudios y Gestión Social (CEGES)de  la U. Autónoma de Chile – sede Talca

 

Elección de Intendentes

mapa_administrativo_de_chileLa aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma constitucional que permite la elección directa de los gobernadores regionales, obliga a matizar la afirmación de varios parlamentarios mal aconsejados y otras asociaciones, por ejemplo, según la cual profundizará la democratización de las regiones.

En verdad no se trata de una profundización de la democracia regional, sino solo un cambio del modelo de elección del ejecutivo regional.

Efectivamente, el actual artículo 113 inciso 5 de la Constitución, establece un sistema parlamentario donde “el Consejo Regional, por mayoría absoluta de sus integrantes en ejercicio, elegirá un presidente de entre sus miembros”, lo que no necesita de reforma alguna para ser aplicado.

El cambio aprobado hace algunos días es solo una reproducción de la forma de gobierno del Estado a nivel regional. Sus defensores confunden regímenes políticos de gobierno (parlamentario, presidencial, semipresidencial) con democratización y autonomía. ¿Acaso las Comunidades Autónomas españolas o las regiones francesas son menos democráticas que las chilenas porque funcionan sobre el modelo parlamentario y no presidencial?

dr-benoit-delooz-bajaPor otro lado, afirmar que correspondía tramitar las reformas de elección y traspaso de competencia en forma separada es un craso error. Es evidente que “descentralizar autoridades” -¡que ya son descentralizadas!- sin competencias a ejercer, no tiene más sentido que descentralizar competencias sin órganos para ejercerlas.

Así se han perdido meses, puesto que, debido a una falla en la gestión del trabajo legislativo, la entrada en vigencia de la reforma depende ahora del trámite de ley que traspasa competencias a las regiones, misma que no necesitaba de reforma constitucional.

La única reforma indispensable no es constitucional: es la del trabajo legislativo, y quizás más aún, de las ideas.

Dr. Benoît Delooz, Instituto de Investigación en Derecho, Universidad Autónoma de Chile

 

Prevención de estafas

estafasLos hechos acontecidos en el último tiempo con empresas como AC Inversiones, han despertado una inusitada atención respecto de aquellas ofertas de inversión que se presentan en el mercado, para las que se han proporcionado consejos a los potenciales usuarios por parte de algunos medios, a fin de minimizar el riesgo de quedar expuesto  ante este tipo de operaciones, las que finalmente resulten en una estafa, comprometiendo en muchos casos, no sólo el patrimonio individual, si no también familiar.

En este sentido, algunos de los signos a los que se ha aludido vigilar, son los siguientes: a) oportunidades que se presenten como “que no se pueden dejar pasar”; b) negocios que no sean posibles de explicar en un lenguaje sencillo, claro y preciso; c) que el éxito de invertir, dependa de traer nuevos usuarios; d) la inexistencia de un ente fiscalizador verificable; y e) percibir algún grado presión para que se tome la decisión de invertir.

mauricio andrés burgos navarreteA los anteriores, que sin duda constituyen valorables recomendaciones, deberíamos agregar: a) no confiarnos de ofertas no solicitadas; b) dudar de oportunidades que se aprovechan de nuestros miedos; c) no asociar la integridad de una persona por la forma en se expresa o viste; d) conocer al corredor; e) investigar a la empresa de inversiones; f) dudar de retornos garantizados; g) recelar rendimientos demasiado regulares; h) cuestionar documentación incompleta; e i) identificar uso de estrategias de inversión complejas.  Finalmente, conviene familiarizarse con las tácticas comunes de persuasión usadas, como son: a) el fantasma de la riqueza; b) la fuente de credibilidad; c) el consenso social; d) la reciprocidad; y e) la escasez.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete, Doctorando y Máster en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios Universidad Autónoma de Chile