Terror digital

No cabe duda que en estos últimos días hemos sumado una nueva palabra en nuestro vocabulario. Un vocablo, el cual en periodo previo quizás no atendimos, si es que se nos llegó a cruzar por nuestro camino. ¿Cuál es? Ransomware.

Los últimos días han sido tensos: cuidados con la red de la empresa, restricción de acceso a algunas páginas masivas, evitar efectuar transferencias electrónicas, no acceder a páginas de correos personales desde la red de la empresa, y otras medidas. ¿Todo ello para qué? Para evitar ser uno de los afectados por el virus WannaCry (quieres llorar), el cual secuestra equipos computacionales, se propaga en su contagio, y  para poder recuperarlos, hay que pagar un rescate.

Los orígenes de la vulnerabilidad explotada y el virus, conforme algunas publicaciones, habría surgido de un hecho bien especial, un fallo de un órgano de seguridad del gran país del norte, y cuyos alcances no han sido menores, involucrando unos 150 países, y al menos unos 200.000 computadores afectados.

Nuestro país, si bien no muestra los síntomas de una epidemia, debemos entender que eso es porque efectivamente no lo ha sido, o bien porque hay un tema de recelo en querer reconocer, informar y comunicar que hemos sido afectados.

mauricio andrés burgos navarrete

Uno no es un perito en seguridad, pero deberíamos asimilar en nuestro diario quehacer algunas prácticas que tiendan a evitar riesgos, y en ello, algunos consejos: disponer, utilizar y actualizar software de seguridad en equipos; actualizar sistemas operativos; evitar acceder a sitios web de dudosa seguridad y bajar apps “extrañas”; evitar emails, archivos y redes wifi de insegura calidad.

Un experto en el tema señaló: “cuando pasa algo es cuando se toman medidas con un daño de por medio”. A lo que habría que agregar que ese daño, a veces no es posible reparar, y con ello probablemente consecuencias monetarias y no monetarias. Por ello, como señala un refrán: prevenir, es mejor que curar. Lo débil del decir, es que algunas veces no hay cura. No nos expongamos a eso.

Mauricio Burgos, director de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión, Universidad Autónoma de Chile – Temuco

Desorden Operacional

La reciente publicación que muestra falencias en el quehacer de un organismo de Corporación de Desarrollo Social ligado a una connotada municipalidad del país, y cuya gestión además va decorada con un déficit millonario, resulta de interés no solo por la imagen del preliminar “descuidado” uso de fondos, sino también en especial, por algunas deficiencias operativas que fueron detectadas tras ellas.

Tales anormalidades que surgieron de reporte de auditoría realizada por una de las denominadas “Big Four”, y solicitada por la actual administración municipal, no puede ser mirado por sobre el hombro, pues organizaciones de distinta índole, públicas o privadas, de gran o micro tamaño, con o sin fines de lucro, u otra apreciación distinta, podrían perfectamente utilizar las situaciones resaltadas por la revisora como una especie de “check list” básico para evaluar el buen o mal desempeño que se está desarrollando.

Al respecto, algunas de las situaciones cuestionadas son: a) inexistencia de antecedentes para auditar gestión de un año,  b) inexistencia de conciliaciones bancarias, c) gastos sin documentación de respaldo, d) sistema informático implementado a medias, e) problemas con los balances, f) compras sin presupuesto, g) fondos públicos no acreditados y en una sola cuenta, y h) inventarios de productos no ingresados al sistema contable.

mauricio andrés burgos navarreteLas organizaciones sin distingo de condición, requieren funcionar sobre la base de una estructura que vele y salvaguarde el buen uso de los recursos físicos, monetarios e/o intangibles, a fin de contribuir no sólo a su crecimiento, sino también al de sus propietarios, pero en una entidad de carácter público, adquiere relevancia mayor, pues los recursos que están en juego, y de lo cual mayormente se resiente, son provenientes de las arcas fiscales, contándose en sí los aportes de los ciudadanos, los que requieren en un acto de confianza y respuesta de “buen y sano gobierno y/o gestión pública”, que sean bien utilizados por las autoridades y/o las personas en quien éstos han delegado funciones y tareas pertinentes.

Mauricio Burgos, director de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión, Universidad Autónoma de Chile – Temuco

Desesperación financiera

shutterstock_360313850Me remeció. Ese fue el efecto que provocó la lectura de un artículo que, en una conocida revista de nuestro país, le dedicaba espacio a compartir la historia de un joven ingeniero, el cual lamentablemente no era noticia por sus logros o aportes profesionales, sino más bien a una situación que podemos calificar oscura, y que en un espacio de normalidad nunca se habría pensado que ocurriría.

La historia, que podría ser la de cualquiera de nuestros jóvenes profesionales, de seguro en su inicio laboral debe de haber estado decorada de sueños, expectativas y metas. Sin embargo, en algún momento esta trilogía se altera por una situación de endeudamiento, que lo derrumba y lleva a realizar un asalto a fin de obtener lo que hasta ese instante escaseaba, el dinero; incluso, también dibuja en su mente la idea de terminar con su vida, dando de esa forma respuesta a su problema.mauricio andrés burgos navarrete

Se puede reflexionar en torno a: ¿por qué el endeudamiento excesivo?, ¿por qué en la vida se llega a una condición tan extrema de solución? Sin conocer en detalle la situación en particular, pero pensando en general lo que puede gatillar un endeudamiento inapropiado, se podría considerar: a) vivir una existencia ajena a la realidad, b) dejarnos influenciar por el ambiente que nos rodea, c) el desorden de nuestras finanzas y de los productos de financiamiento que poseemos, d) no analizar y relacionar los flujos de ingresos con los egresos, e) no planificar apropiadamente nuestras finanzas, f) no controlar y frenar los productos de endeudamiento, en especial las tarjetas de crédito, y g) no acercarnos oportunamente a alguien apropiado que nos pueda escuchar y orientar. Si bien, el aprender a planificar, organizar, dirigir y controlar son aspectos básicos para  una sana gestión, y por ello también de las finanzas, el disponer de capacidades para manejar las emociones en situaciones “extremas” de la vida, también es un aspecto que debiera ser contemplado en la formación de nuestros jóvenes, pues tal vez ello reduciría la posibilidad de “perderlos” por el camino de su existencia.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

Medidas de control

Seguramente, muchos nos sorprendimos del reciente robo de la pintura denominada “Trémula V”, de José Pedro Godoy desde el Museo Nacional de Bellas Artes.

Si bien la pintura no es de aquellas de más alto valor comercial, llama la atención la naturaleza de la situación, pues quien realizó la extracción fue un indigente.

Además, sorprende la facilidad con que se produce el hecho, ya que el cuadro fue descolgado de la pared donde se encontraba y nadie se percató de la situación, incluidos los encargados, así como tampoco las cámaras. El robo solo se detectaría hasta casi 24 horas después, algo ciertamente llamativo en un museo para muchos considerado como el más importante de nuestro país.

Al revisar noticias relacionadas, descubrimos que la situación no constituye en sí un hecho aislado, sino muy por el contrario, en el último tiempo el arte se ha constituido en un foco de atención de robos, con distintas orientaciones en su ejecución y donde la mayoría ocurre por encargo. Sin embargo, en el caso aludido la motivación fue muy distinta, ya que todo nació del impulso y necesidad de una persona en situación de calle.

Normalmente, se asume que las empresas, y en este caso los museos, dada su naturaleza y el valor de los objetos que allí se mantienen, poseen procedimientos de estricto control a fin de salvaguardarlos, lo cual debería implicar, entre otros, la verificación de su existencia, su comprobación cada cierto tiempo, junto con revisar el estado en que se encuentran; a lo que se sumaría, de existir mecanismos de alarma, evidenciar que funcionen.

Por lo anterior, es de interés, cualquiera sea la naturaleza de una organización, analizar las razones del por qué aquellas instancias de control que se asume existían fallaron, pues la situación se podría volver a repetir, dañando no sólo al propietario del objeto, sino también como en este caso, a la imagen de la entidad que la cobija, y que eventualmente se podría ver expuesta a posibles reparaciones monetarias, lo que desmejora aún más la percepción de la comunidad sobre su desempeño y gestión.

mauricio andrés burgos navarreteMauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

Analítica de morosidad

Novedades nos ha traído un nuevo reporte de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF). Este aporte informativo, que nos guía en ampliar y lograr una mayor comprensión de nuestro contexto y realidad financiera, es titulado”Morosidad en Chile: una visión regional y comunal”.

La morosidad en lo básico, expresa una situación de demora en relación al pago de un crédito, y que para fines analíticos, la SBIF contempla como tiempo de inflexión 90 días, atendiendo si la mora es más o menos de este plazo, y que ligado a la mirada, tanto regional como comunal, le otorga precisión al análisis. 

Adicionalmente, se debe agregar que la mora es un indicativo importante de lo que puede estar sucediendo con la gestión del crédito en las entidades, por ejemplo: a) la calidad de los créditos otorgados, b) deterioro de los clientes favorecidos con crédito, c) calidad de los procedimientos de otorgamiento de crédito vigentes, d) calidad de los procesos de recuperación de los créditos otorgados, e) relajo en la aplicación de los procedimientos de crédito, f) deterioro de un sector económico específico con el cual opera la institución, y g) deterioro de la economía en general. 

Por otra parte, también requiere atención, pues su existencia y, en particular, su deterioro no es gratuito para una organización, pues puede implicar, entre otros: a) costos administrativos, b) costos de oportunidad, c) deterioro de resultados, por establecimiento de provisiones, d)  daño en la percepción de gestión, y e) disminución de su valor. 

mauricio andrés burgos navarreteComo podemos ver, la evolución y comportamiento de la mora, constituye desde el control de gestión una instancia importante , dado su vínculo directo con la gestión de créditos y los efectos que puede llegar a generar, pero que no sólo debe preocupar a las entidades financieras, y en especial a la SBIF en su rol fiscalizador, sino que también es extensible a las empresas no financieras, las que igualmente deben comprender los alcances y naturaleza de su deterioro.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

Agonía del cheque

imagesCuando pensamos en los mecanismos de pago, no resulta ajeno incluir dentro de las posibilidades al cheque. Este instrumento que conforme a la Ley de Cuentas Corrientes Bancarias y Cheques se define en su artículo 10 como “una orden escrita y girada contra un Banco para que éste pague, a su presentación, el todo o parte de los fondos que el librador pueda disponer en cuenta corriente”, y cuya figura en nuestro país tiene una data de más de 100 años, conforme lo retrata Heráclito con sus célebres frases sobre el cambio, el cheque no ha quedado incólume al paso del tiempo, al avance tecnológico, y en especial a Internet. Por lo anterior, cuando se conoció la decisión del grupo WalMart  Chile de no recibirlos como medio de pago, para algunos seguramente no habrá sido una sorpresa, pues adicionalmente, las estadísticas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras muestran que gradualmente su emisión ha mermado.

mauricio andrés burgos navarrete¿Por qué? Pues la existencia de productos y/o servicios tales como tarjetas de crédito, cuentas vista, cuentas RUT, transferencias electrónicas y apps wallet (“billetera”) para smartphone, han disminuido su uso, a lo que se suma entre otros, que estos implican un pago “efectivo”, quedando por tanto disponible los recursos casi de manera “inmediata”, lo que en el caso de los cheques se agrava no sólo por el costo de oportunidad que su operatoria implica, sino que también por la existencia de un riesgo de impago, aunque también debemos entender que este proceso de transición podrá variar en velocidad e intensidad, dependiendo del sector económico, así como del usuario involucrado: persona o empresa.

Lo que resulta casi inobjetable, es que el cheque como medio de pago, ha encontrado una serie de competidores, cada uno tratando de captar un espacio, y por tanto, igual a lo sucedido con otros productos o elementos de los que hemos visto su pasar, tiene o tendrá su fase de descuento, y eso tanto para uno, las empresas y/o la industria bancaria, deberemos aceptar esta realidad y ajustarnos.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

 

Este fin de año, gastemos de forma inteligente

compras-navidad-bajaLas fiestas de fin de año ya están a la vuelta de la esquina y nuestro bolsillo lo siente. Como es habitual los gastos se disparan y tendemos a perder el control de nuestro presupuesto familiar. La consecuencia de esto es que arrastraremos deudas en muchos casos innecesarias para el resto del año.

Si bien hay recetas teóricas para solucionar este problema, la realidad es más compleja, pues en una sociedad de consumo, tendemos a privilegiar la inmediatez y el futuro no nos preocupa, esto hace que busquemos el máximo bienestar hoy, sin importar el costo futuro de este comportamiento.

Este es un problema social mucho más complejo de abordar, considerando este escenario, lo que buscamos en esta oportunidad es compartir algunas ideas de fuerza que nos permitirán minimizar el excesivo gasto y endeudamiento estas semanas.

En consecuencia, la planificación es fundamental, conocer las actividades, viajes, regalos y comidas que haremos nos permitirá estimar cuánto dinero necesitamos para encarar estas autoimpuestas obligaciones evitando el gasto impulsivo.
Si al realizar este ejercicio nos damos cuenta que nuestro ingreso no es suficiente para solventar estos gastos adicionales, lo lógico es priorizar y recortar los gastos. Si el saldo aun es negativo, evaluamos la posibilidad de endeudarnos, esta decisión es clave dado que estamos comprometiendo ingresos líquidos futuros. Por cuanto, se sugiere evaluar y cotizar créditos, hoy existe diferencia de hasta tres veces en lo que podemos pagar por un crédito en el mercado, siempre comparar igual monto e igual cantidad de cuotas y elegir la mejor alternativa de acuerdo a nuestras posibilidades. Si el endeudamiento es vía tarjetas de crédito, tratemos de centralizar el gasto en una sola, así minimizamos costos asociados a mantención de estas.

humberto-salas-1Por último, no olvidar que estas cuotas asociadas a consumo no deben sobrepasar el 25% de nuestros ingresos considerando que debemos responder con otras obligaciones asociadas a gastos básicos, hipotecarios y gastos de funcionamiento mensual.

 

Magíster Humberto Salas Jara
Director Ingeniería Comercial – Temuco                                         Vicedecano Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile

Cultura financiera

cultura financieraLa Real Academia Española señala que “cultura”, entre otra acepción, es el conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. Por otra parte, las personas la alcanzan de modo formal o informal, donde la educación asume un rol elevado de aporte e influencia.

En tal contexto, días atrás se conocieron los resultados de encuesta que la ABIF y el Centro de Microdatos de una conocida universidad aplicaron a un universo de 2.800 hogares en el Gran Santiago, incluyéndose tres preguntas con el fin de evidenciar el conocimiento en temas financieros (interés compuesto, inflación y diversificación del riesgo), obteniéndose que únicamente un 6,2% las respondió correctamente.

La cifra se torna crítica pues países como Australia y Nueva Zelanda, llegan a respuestas correctas de un 42,7% y 24%; y si bien éstas varían por estrato social, edad o género, lo preciso es que estamos lejos de números que nos puedan enorgullecer, más si percibimos que tendemos a considerarnos una “economía aventajada” por ser parte de la OCDE.

mauricio andrés burgos navarreteAsí, y aun cuando analistas indican que el resultado obtenido no se refleja en un aumento del endeudamiento o morosidad, nos debe quedar claro, que lo siguiente sucederá en la medida que no estemos familiarizados con conceptos financieros cotidianos: a) estar o ser desinformados; b) tomar decisiones equivocadas en financiamiento, inversiones o gastos; c) dañarnos comercialmente como sujetos de crédito, y d) potencialmente arriesgamos el patrimonio individual, familiar o comercial. Por ello, iniciativas como la de la SBIF y su Concurso de Educación e Inclusión Financiera adquiere relevancia, pues estimula acciones orientadas a fortalecer nuestra cultura financiera.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile

 

 

Competitividad y competencia gerencial

índiceUn país competitivo explota sus “ventajas comparativas”, mediante la asignación eficiente de sus recursos, atrae inversiones, reacciona rápido, crece, se desarrolla y genera “ventajas competitivas”. Estas cualidades las mide periódicamente el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial para 140 países, donde Chile ha caído en seis años desde el lugar 25 al 35.

Los parámetros básicos son; las instituciones, infraestructura, ambiente macroeconómico, salud y educación, además de factores relacionados con la innovación y sofisticación de los negocios. En Chile, aun es incipiente la transferencia tecnológica y la implementación de I+D, pero es evidente la carencia de ventajas competitivas, siendo una de las variables peor evaluada. Esto significa, que aún no somos capaces de generar actividades económicas con sello diferenciador de impacto.

Humberto SalasA nivel nacional existen mediciones de organismos públicos y privados con métricas muy similares. Excluyendo variables económicas, demográficas, sociales y concentrando el análisis en la empresa, el mayor déficit, en regiones con rezago productivo, se encuentra en infraestructura, gestión empresarial y empleo. Estos resultados son tendencia durante la última década y responden, según la evidencia, a una escasa orientación estratégica que no ha permitido maximizar el rendimiento de recursos y capacidades. Es así, como en un mundo globalizado, la competitividad desempeña un rol crucial y requiere cohesión entre políticas públicas y gestión empresarial para enfrentar escenarios cambiantes.

En consecuencia, la “competencia gerencial” es clave para fortalecer una cultura de aprendizaje que nos permita conseguir un mejor posicionamiento en el largo plazo.

MBA, Humberto Salas Jara. Académico Facultad de Administración y Negocios, Universidad de Autónoma de Chile.

Ahorro en hogares

durand-state-bank-savings-accountNo sé si llamarlo una novedad, o simplemente darle el carácter de una realidad ya conocida, pues el último informe de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), N° 81, cuyo énfasis se centra en el ahorro de los hogares chilenos, resalta algunos aspectos que es sano atender.

Así, se observa que: la tasa de ahorro alcanza a alrededor del 10% de los ingresos (cifra cercana a países OCDE); el ahorro está esencialmente concentrado, en un 85%, en fondos de previsión, independiente del tipo de ahorro en particular; lo anterior, implica la “tenencia” de dineros no accesibles y utilizables en corto plazo; el ahorro no previsional, o voluntario, está asociado principalmente a los quintiles de mayores ingresos; del total, un 73,5% de los hogares el  consumo iguala o supera sus ingresos; la composición de activos en los hogares está en un 25,9% conformada por activos financieros no previsionales (44,1% promedio países OCDE); los activos financieros predominantes corresponden a instrumentos de renta fija, depósitos a plazo y cuentas de ahorro; y por último, los hogares que no poseen activos financieros exhiben un nivel de morosidad y renegociaciones que supera en un 50% el de aquellos que si poseen.

No se puede cuestionar que tratándose de educación financiera, cultura financiera, salmauricio andrés burgos navarreteud financiera o libertad financiera, el ahorro, crédito, solvencia y riesgos se encuentran muy interrelacionados, y por tanto, es  necesario que en el desarrollo de las personas se proporcione desde la infancia las competencias y habilidades que permitan tomar con familiaridad, sabiduría y corrección las decisiones financieras que irán surgiendo en distintas etapas de la vida, y que en general, deben propender a evitar que nos encontremos ahogados en deudas y con respaldos inadecuados que comprometan el patrimonio familiar.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete, Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.