Migración extranjera y capital humano estatal: el nuevo desafío político en Chile

shutterstock_612643388La reciente noticia sobre un brote de lepra en Chile, generó una polémica en las redes sociales en torno al papel de la población extranjera en la vida cotidiana del país. El hecho que la ministra de salud haya aclarado (http://www.latercera.com/noticia/lepra-chile-salud-confirma-casos-no-solo-corresponden-inmigrantes/) que los casos identificados no correspondan solo a extranjeros, no ha despejado las suspicacias que despiertan los migrantes latinoamericanos y caribeños en parte de la opinión ciudadana del país.

Lo que llama la atención de esta desconfianza hacia los inmigrantes, es que esta conducta no coincide con la historia social y cultural del país. Si exceptuamos el relevante período prehispano y colonial de Chile, la migración extranjera fue un fenómeno habitual en el país desde el siglo XIX. Personas provenientes de Hispanoamérica, Europa y Asia llegaron a estas tierras desde la independencia, hasta años posteriores a la segunda guerra mundial. Si pensamos en el aporte cultural generado por esta migración al país, nos encontramos con una diversidad de hechos ligados tanto a la política, la educación y la economía. Conocido es el papel del debate generado entre el venezolano Andrés Bello y el argentino Domingo Faustino Sarmiento en torno a la política educacional que se debía generar en Chile. Otros extranjeros cumplieron un papel fundamental en la misma independencia del país (José de San Martín, Manuel Blanco Encalada, Thomas Alexander Cochrane). Posteriormente, población inglesa, francesa, española, alemana y asiática arribaron al territorio, realizando su aporte cultural a las distintas dimensiones del estilo de vida nacional.

No obstante, desde el fin de la Guerra Fría y el proceso de globalización, se han generado nuevos desafíos políticos a Chile, como a los demás estados nacionales. La primera de ellas tiene que ver con la misma idea de “nacionalidad”. Con la tercera revolución industrial y el fin del mundo bipolar, nos encontramos con un escenario global donde el flujo de mercancías va acompañado a un movimiento equivalente de personas. El problema del “Estado fallido” en distintas latitudes, se convierte en una importante fuerza motriz para que diversas colectividades sean desplazadas de sus territorios originales, migrando a países con mejores oportunidades para existir. A esto se le suma el conflicto internacional generado entre los estados metropolitanos y entidades políticas no occidentales, fenómeno que Samuel Huntington conceptuó en su momento como “Choque de civilizaciones”. Independiente de la opinión que nos merezca esta idea, la diversidad de conflictos que se generan en el mundo por religión, etnicidad o cultura, ha despertado el temor de los ciudadanos de Occidente porque su estilo de vida sea amenazado.

En el caso de Chile, nos atrevemos a pensar que la actual migración Jaime González 1extranjera constituye un falso problema. La historia cultural del país nos informa que el flujo de personas de otras naciones y continentes al territorio nacional ha significado históricamente más un aporte que una dificultad. Sin embargo, no podemos ignorar el nuevo escenario de convulsión internacional, generado por la crisis del Estado nación y del cambio de la matriz productiva de la economía mundial. Por lo mismo, resulta necesario considerar los aciertos políticos del pasado y contemplar los cambios necesarios que nos exige el presente.

 Pensando en base a los aciertos pasados y las exigencias presentes de Chile ¿cuál es el actual desafío político que debe abordar el país? Consideramos que la respuesta se encuentra en un capital humano idóneo que, desde la estructura administrativa y gerencial del Estado, genere las políticas públicas adecuadas para la gestión de personas dentro del territorio nacional. Profundizaremos más en el argumento, contemplando el pasado y el presente de Chile. Durante el siglo XIX, el Estado chileno surgió y se desarrolló en un contexto de diversidad cultural. El pasado prehispano y colonial del país dejó como herencia una diversidad de lenguas, creencias y culturas a lo largo y ancho de Chile. Sin embargo, el proyecto político nacional prescribió la formación de una colectividad cultural homogénea. Este hecho llevó a que el Estado chileno implementara una serie de políticas encauzadas en esa línea, en el terreno educacional y militar, que lograron cristalizar sólidamente en los primeros tres lustros del siglo XX. Independiente de la valoración que podamos hacer a esta acción política, el hecho es que la diversidad lingüística y cultural del país al momento de la independencia, más la migración extranjera ya mencionada, no implicó una dificultad insalvable para la construcción de país.

En la actualidad, Chile enfrenta un escenario económico y político diferente al pasado. Sin embargo, el siglo anterior proporciona herramientas útiles para abordar el desafío de la interculturalidad presente. En este sentido, sabemos de países como México, que enfrentaron este fenómeno a través de un equipo de expertos en antropología. Estos profesionales, diseñaron e implementaron políticas públicas, que permitieron la construcción de nación en esa comunidad política. Si bien la problemática mexicana presentó orígenes diferentes, y sus políticas se implementaron en la pasada centuria, el desafío que enfrentaron presenta elementos semejantes con la actualidad. Este caso nos podría servir de ejemplo sobre el tipo de capital humano que deberá necesitar el Estado chileno en el presente y en el futuro.

Hoy en día, en que se discute sólidamente sobre el papel de la interculturalidad, el Estado debe disponer de la preparación suficiente para diseñar y gestionar políticas de diversidad cultural. Para ello, nuestras universidades deberán generar los ajustes curriculares necesarios para formar este personal idóneo. La actual problemática indígena en Chile, da cuenta de las dificultades que se han generado en este terreno, por la falta de un personal adecuado para establecer el diálogo entre culturas y la formación de políticas públicas hacia estas colectividades. Solo la formación de un capital humano idóneo, fundado en el terreno de las ciencias sociales, más la voluntad política para ello, podrá alejar de Chile los serios conflictos políticos que está acarreando este hecho en otras latitudes del mundo.

Jaime A. González G., Investigador CEGES, Universidad Autónoma de Chile.

Nueva reforma al sistema de pensiones en Chile

shutterstock_371388550En consideración que el gobierno anunció el ingreso al Congreso Nacional de un nuevo proyecto de ley de reforma al Sistema de Pensiones en Chile. Es necesario recordar que el actual sistema prometía en su origen (Decreto Ley 3.500 de 1980) una tasa de reemplazo del 70%, en consideración de ciertos supuestos a mencionar; una cotización continua durante la vida laboral (40 años), una edad de jubilación de 65 años los hombres y 60 años las mujeres, y expectativas de vida que no superaban los 70 años.   Todos estos supuestos evidenciaron en el tiempo ser muy alejados de la realidad.  Se observa que el sistema presenta muchos períodos sin el aporte individual debido, con gran intermitencia y variabilidad en los montos enterados al fondo de capitalización individual.  Hay una incorporación tardía de la personas al sistema previsional, ya sea por la demora en encontrar en puesto de trabajo o por realizar inicialmente un trabajo de manera informal, lo que no revierte la obligatoriedad del aporte previsional.  Finalmente, las expectativas de vida han aumentado notablemente en Chile, estimándose  actualmente una esperanza de vida de 84 años para las mujeres y de 80 años para los hombres.  Todo esto ha llevado a que el sistema de pensiones no haya cumplido su promesa inicial de 70% de tasa de reemplazo, evidenciando, en promedio, una tasa menor al 40%.

Guillermo Riquelme2No obstante las mejoras incorporadas en el 2008 con la Ley N° 20.255 que reformó en forma sustantiva el sistema de pensiones, en particular, con la creación de la pensión mínima básica garantizada por el Estado, el sistema sigue estando en crisis por las bajas pensiones otorgadas a la gran mayoría de los jubilados, las que no superan, en promedio,  los $212.000 mensuales, muy por debajo del salario mínimo en Chile, que a partir del 1 de julio de este año alcanzó los $270.000. Además, existe un creciente rechazo por parte de la ciudadanía a la administración privada de los fondos de pensiones, endosándosele la culpabilidad de las bajas jubilaciones al enriquecimiento del empresariado, demandando por ello a que el Estado se haga cargo del sistema. De hecho nace en el año 2013 el movimiento ciudadano denominado “No + AFP”  que promueve un sistema de pensiones de reparto solidario, tripartito y administrado por el Estado.    No obstante, el sistema de reparto rápidamente fue descartado por el gobierno, ya que el número de personas activas en Chile, que deberían sostener este sistema de reparto, está cayendo fuertemente. Por el contrario, se estima que en un plazo de entre 20 a 30 años, la población pasiva superaría a la población activa. “Mientras en 2010 en Chile había casi 5 personas en edad activa (15 a 59 años) por cada persona de 60 años o más, esta relación bajará a 1,8 en el año 2050. Esta tendencia, unida al permanente aumento en la esperanza de vida al nacer –que actualmente se encuentra en 81,6 años para las mujeres y 76,5 años para hombres-, ha hecho de Chile un país que envejece aceleradamente”. Por lo que queda solamente la posibilidad de mejorar el actual sistema, generando una mixtura de aporte de cotización entre Estado, Afiliado y Empleador, además de fortalecer el pilar solidario.

Dr. Guillermo Riquelme Silva, Economista e Investigador del Centro de Estudios y Gestión Social (CEGES). U. Autónoma de Chile en Talca.

 

Atentado en Estocolmo

1491572357_425004_1491589331_noticia_fotogramaEl reciente atentado terrorista en Estocolmo, capital de un Estado miembro de la Unión Europea desde 1995, habría sido ejecutado por un ciudadano de la República de Uzbekistán, cuya solicitud de asilo en Suecia fue rechazada por sus autoridades.

Una consecuencia indirecta de este acto de terror, será una mayor presión para el sistema europeo de derechos fundamentales, alineado -con muchas dificultades- con los principios consagrados por Naciones Unidas y las interpretaciones de sus agencias especializadas.

A pesar de que el ciudadano uzbeco tenía una orden de expulsión europea para su devolución a su país de origen o a un tercero seguro, motivos prácticos hacen que este mandato sea inviable en muchas ocasiones.

Antonio MuñozLas órdenes de expulsión tienen como destinatarios solicitantes de asilo rechazados, como es este caso, e inmigrantes irregulares. Ellas no implican necesariamente una detención preventiva y cuando esta se da, se exigen unos motivos precisos y claros, un período de tiempo máximo y estándares mínimos para su cumplimiento.

En situaciones como ésta, el difícil binomio derechos humanos-seguridad se manifiesta en su máxima expresión.

El resultado de esta acción terrorista, como otras ocurridas en Europa, es una gota que colma el vaso. A pesar del repudio inmediato de la sociedad civil, debe llevarnos a una profunda reflexión entre seguridad y derechos humamos en tiempos convulsos.

En se ejercicio, se deben evitar los extremismos y la demagogia fácil, que poco hacen por sembrar las semillas de una cohabitación pacífica entre culturas y modelos políticos diversos.

Prof. Dr. Antonio Muñoz Aunión, Instituto de Investigación en Derecho, Universidad Autónoma de Chile.

Desesperación financiera

shutterstock_360313850Me remeció. Ese fue el efecto que provocó la lectura de un artículo que, en una conocida revista de nuestro país, le dedicaba espacio a compartir la historia de un joven ingeniero, el cual lamentablemente no era noticia por sus logros o aportes profesionales, sino más bien a una situación que podemos calificar oscura, y que en un espacio de normalidad nunca se habría pensado que ocurriría.

La historia, que podría ser la de cualquiera de nuestros jóvenes profesionales, de seguro en su inicio laboral debe de haber estado decorada de sueños, expectativas y metas. Sin embargo, en algún momento esta trilogía se altera por una situación de endeudamiento, que lo derrumba y lleva a realizar un asalto a fin de obtener lo que hasta ese instante escaseaba, el dinero; incluso, también dibuja en su mente la idea de terminar con su vida, dando de esa forma respuesta a su problema.mauricio andrés burgos navarrete

Se puede reflexionar en torno a: ¿por qué el endeudamiento excesivo?, ¿por qué en la vida se llega a una condición tan extrema de solución? Sin conocer en detalle la situación en particular, pero pensando en general lo que puede gatillar un endeudamiento inapropiado, se podría considerar: a) vivir una existencia ajena a la realidad, b) dejarnos influenciar por el ambiente que nos rodea, c) el desorden de nuestras finanzas y de los productos de financiamiento que poseemos, d) no analizar y relacionar los flujos de ingresos con los egresos, e) no planificar apropiadamente nuestras finanzas, f) no controlar y frenar los productos de endeudamiento, en especial las tarjetas de crédito, y g) no acercarnos oportunamente a alguien apropiado que nos pueda escuchar y orientar. Si bien, el aprender a planificar, organizar, dirigir y controlar son aspectos básicos para  una sana gestión, y por ello también de las finanzas, el disponer de capacidades para manejar las emociones en situaciones “extremas” de la vida, también es un aspecto que debiera ser contemplado en la formación de nuestros jóvenes, pues tal vez ello reduciría la posibilidad de “perderlos” por el camino de su existencia.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

Agonía del cheque

imagesCuando pensamos en los mecanismos de pago, no resulta ajeno incluir dentro de las posibilidades al cheque. Este instrumento que conforme a la Ley de Cuentas Corrientes Bancarias y Cheques se define en su artículo 10 como “una orden escrita y girada contra un Banco para que éste pague, a su presentación, el todo o parte de los fondos que el librador pueda disponer en cuenta corriente”, y cuya figura en nuestro país tiene una data de más de 100 años, conforme lo retrata Heráclito con sus célebres frases sobre el cambio, el cheque no ha quedado incólume al paso del tiempo, al avance tecnológico, y en especial a Internet. Por lo anterior, cuando se conoció la decisión del grupo WalMart  Chile de no recibirlos como medio de pago, para algunos seguramente no habrá sido una sorpresa, pues adicionalmente, las estadísticas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras muestran que gradualmente su emisión ha mermado.

mauricio andrés burgos navarrete¿Por qué? Pues la existencia de productos y/o servicios tales como tarjetas de crédito, cuentas vista, cuentas RUT, transferencias electrónicas y apps wallet (“billetera”) para smartphone, han disminuido su uso, a lo que se suma entre otros, que estos implican un pago “efectivo”, quedando por tanto disponible los recursos casi de manera “inmediata”, lo que en el caso de los cheques se agrava no sólo por el costo de oportunidad que su operatoria implica, sino que también por la existencia de un riesgo de impago, aunque también debemos entender que este proceso de transición podrá variar en velocidad e intensidad, dependiendo del sector económico, así como del usuario involucrado: persona o empresa.

Lo que resulta casi inobjetable, es que el cheque como medio de pago, ha encontrado una serie de competidores, cada uno tratando de captar un espacio, y por tanto, igual a lo sucedido con otros productos o elementos de los que hemos visto su pasar, tiene o tendrá su fase de descuento, y eso tanto para uno, las empresas y/o la industria bancaria, deberemos aceptar esta realidad y ajustarnos.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile.

 

Balance económico 2016 y proyecciones 2017

shutterstock_342806591Según los recientes datos de cuentas nacionales entregados por el Banco Central de Chile (BCCH), el crecimiento de la economía a nivel nacional de los primeros tres trimestres del año fueron de sólo 2,3%, 1,5% y 1,6%, respectivamente. Para el cuarto trimestre las estimaciones de crecimiento siguen siendo poco alentadoras, con una expansión que no superaría el 1%, con lo cual se puede estimar un crecimiento económico final para el 2016 de sólo un 1,6%.

La inevitable explicación que surge del débil crecimiento económico nacional, es la baja sostenida de la industria minera que tuvo una histórica caída en junio de un 9,4%, sólo comparable con la caída de agosto del 2011 que fue de un 10,9%.

Además, la caída del Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC) de octubre en 0,4% representó el peor comportamiento de la economía nacional durante el 2016, de hecho fue el único mes del año en que hubo un decrecimiento de nuestra economía, situación que no se observaba desde octubre del 2009, es decir, desde hace ya más de siete años.

Guillermo Riquelme2Es así como la caída de la inversión en Chile, medida a través de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), decrecería el 2016 un 2,4%, acumulando tres años consecutivos de contracción (-4,2 y -1,5 para los años 2014 y 2015, respectivamente), situación que no se apreciaba desde hace 40 años. Lamentablemente, dada la persistente caída de la inversión, la recuperación económica a nivel nacional se podría postergar, incluso, hasta recién el segundo semestre del año 2018. Pudiéndose esperar aumentos en la tasa de desempleo, no sólo por una pérdida de empleos debido al bajo crecimiento económico, sino también por las menores expectativas de los diversos agentes económicos sobre el devenir de nuestra economía. Las bajas expectativas están provocando reducciones graduales en las decisiones de inversión y consumo privado, que mantendrían a la economía nacional con bajos niveles de crecimiento.

En cuanto a las proyecciones económicas, en el Informe de Política Monetaria (IPOM) de diciembre de 2016, el BCCH estimó un potencial de crecimiento país para el 2017 de un 3%, no obstante, en términos efectivos, el crecimiento económico de Chile estará muy por debajo de esa cifra, en torno a un 2%.  Sin duda, el potencial de crecimiento de Chile se ha mermado fundamentalmente por la caída de la inversión de los últimos 3 años. Además, es sabido que la inversión requiere de un tiempo mayor, en espera de la reactivación del consumo, lamentablemente, el consumo muestra débiles señales de recuperación.

Las estimaciones de precios de algunos commodities siguen siendo bajas, especialmente del precio del cobre que, en promedio, el 2016 bordeó los US$ 2,2 la libra proyectándose para el 2017 una pequeña alza que no superaría los US$ 2,5 la libra, lo que seguirá afectando los ingresos de CODELCO y, por ende, seguiremos con déficit fiscal el 2017.

El empleo seguirá siendo precario este año, el mercado laboral compensará la pérdida del empleo asalariado (dependiente) con más empleo de cuenta propia (independiente), no obstante, la tasa de desempleo se mantendrá relativamente baja en un rango entre 6,2 y 6,8 por ciento.

Respecto de la inflación, las proyecciones son mucho más auspiciosas ya que el 3% del 2016 permite proyectar una inflación muy moderada el 2017, en un rango de entre 2,4 y 2,8 por ciento.

Dr. Guillermo Riquelme Silva. Investigador del Centro de Estudios y Gestión Social, Universidad Autónoma de Chile.

Elección de Intendentes

mapa_administrativo_de_chileLa aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma constitucional que permite la elección directa de los gobernadores regionales, obliga a matizar la afirmación de varios parlamentarios mal aconsejados y otras asociaciones, por ejemplo, según la cual profundizará la democratización de las regiones.

En verdad no se trata de una profundización de la democracia regional, sino solo un cambio del modelo de elección del ejecutivo regional.

Efectivamente, el actual artículo 113 inciso 5 de la Constitución, establece un sistema parlamentario donde “el Consejo Regional, por mayoría absoluta de sus integrantes en ejercicio, elegirá un presidente de entre sus miembros”, lo que no necesita de reforma alguna para ser aplicado.

El cambio aprobado hace algunos días es solo una reproducción de la forma de gobierno del Estado a nivel regional. Sus defensores confunden regímenes políticos de gobierno (parlamentario, presidencial, semipresidencial) con democratización y autonomía. ¿Acaso las Comunidades Autónomas españolas o las regiones francesas son menos democráticas que las chilenas porque funcionan sobre el modelo parlamentario y no presidencial?

dr-benoit-delooz-bajaPor otro lado, afirmar que correspondía tramitar las reformas de elección y traspaso de competencia en forma separada es un craso error. Es evidente que “descentralizar autoridades” -¡que ya son descentralizadas!- sin competencias a ejercer, no tiene más sentido que descentralizar competencias sin órganos para ejercerlas.

Así se han perdido meses, puesto que, debido a una falla en la gestión del trabajo legislativo, la entrada en vigencia de la reforma depende ahora del trámite de ley que traspasa competencias a las regiones, misma que no necesitaba de reforma constitucional.

La única reforma indispensable no es constitucional: es la del trabajo legislativo, y quizás más aún, de las ideas.

Dr. Benoît Delooz, Instituto de Investigación en Derecho, Universidad Autónoma de Chile

 

Cómo celebramos Fiestas Patrias los chilenos

Cuandchile_flags_in_puerto_montto reflexiono acerca de lo que celebramos cuando festejamos las fiestas patrias, se me viene a  la mente la imagen de la primera junta nacional de gobierno, encabezada por Mateo de Toro y Zambrano, la cual se efectuó el 18 de Septiembre de 1810,  en la ciudad de Santiago, como un primer intento de establecer un autogobierno, pero jurándole lealtad al rey de España. Se dice que esta fue la primera instancia en la que la gente salió a las calles a celebrar masivamente este acto de incipiente rebeldía, que se consagraría 8 años más tarde con la jura de la independencia (12 febrero de 1818). De esta manera, las fiestas patrias vendrían siendo el “cumpleaños de Chile”, en el cual se conmemora su nacimiento como proyecto de autogobierno, que decantaría, casi una década después, en la constitución de la República independiente y soberana de Chile.

Foto Claudio Vásquez WiedemanNo obstante lo dicho, la solemnidad de tamaña hazaña es soslayada por el sentido que actualmente ha tomado la conmemoración de esta fecha en la actualidad: 205 años después, para la mayoría de los chilenos esta es una fecha que significa pasarlo bien, o sea, comer harto, beber sin remordimiento y bailar. Probablemente para una minoría creciente, significa “mini vacaciones” fuera del país, aprovechando las promociones de viajes de la temporada. Sin embargo, de manera transversal implica compartir en familia, celebrar y festejar en torno a un asado y por sobretodo, construir identidad cultural de manera  transgeneracional, los más viejos con los más jóvenes. Aquí es precisamente donde se construye la chilenidad, en la decantación y traspaso de valores culturales en torno a la unión familiar, construyendo comunidad, independiente si se baila cueca o reggaetón.

Claudio Vásquez Wiedeman, Sociólogo – Magíster en Cs. Sociales. Coordinador Unidad de Estudios, Centro de Estudios y Gestión Social del Maule, Universidad Autónoma de Chile.

Cultura financiera

cultura financieraLa Real Academia Española señala que “cultura”, entre otra acepción, es el conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. Por otra parte, las personas la alcanzan de modo formal o informal, donde la educación asume un rol elevado de aporte e influencia.

En tal contexto, días atrás se conocieron los resultados de encuesta que la ABIF y el Centro de Microdatos de una conocida universidad aplicaron a un universo de 2.800 hogares en el Gran Santiago, incluyéndose tres preguntas con el fin de evidenciar el conocimiento en temas financieros (interés compuesto, inflación y diversificación del riesgo), obteniéndose que únicamente un 6,2% las respondió correctamente.

La cifra se torna crítica pues países como Australia y Nueva Zelanda, llegan a respuestas correctas de un 42,7% y 24%; y si bien éstas varían por estrato social, edad o género, lo preciso es que estamos lejos de números que nos puedan enorgullecer, más si percibimos que tendemos a considerarnos una “economía aventajada” por ser parte de la OCDE.

mauricio andrés burgos navarreteAsí, y aun cuando analistas indican que el resultado obtenido no se refleja en un aumento del endeudamiento o morosidad, nos debe quedar claro, que lo siguiente sucederá en la medida que no estemos familiarizados con conceptos financieros cotidianos: a) estar o ser desinformados; b) tomar decisiones equivocadas en financiamiento, inversiones o gastos; c) dañarnos comercialmente como sujetos de crédito, y d) potencialmente arriesgamos el patrimonio individual, familiar o comercial. Por ello, iniciativas como la de la SBIF y su Concurso de Educación e Inclusión Financiera adquiere relevancia, pues estimula acciones orientadas a fortalecer nuestra cultura financiera.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete. Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios, Universidad Autónoma de Chile

 

 

Canciller iraní en Chile: el difícil equilibro

PetróleoLa reciente visita oficial a Chile del Canciller de Irán, Mohammad Javad Zarif, se explica por la necesidad del régimen de utilizar la vía abierta tras el fin de las sanciones económicas impuestas por Naciones Unidas, de reconstruir los lazos económicos y forjar nuevas alianzas.

De hecho, fue la primera visita a la República de Chile desde el advenimiento de la Revolución de 1979.

El regreso de Irán a la comunidad internacional, posterior a su compromiso de abandonar la energía nuclear como arma de disuasión, es una grata noticia.

La firma de acuerdos comerciales beneficiará a la industria exportadora chilena, mejorando la balanza de pagos.

También para restar apoyos -o al menos ‘equilibrar la cancha’- en la relación bilateral con Bolivia, que lo ayudó a sortear el embargo de Naciones Unidas y que, en reciprocidad, la aAntonio Muñozpoya en sus reivindicaciones territoriales contra Chile.

Pero no se deben desatender aspectos con los que Irán no tiene gran apego. Sus posturas muestran débiles o inexistentes compromisos con aspectos claves para la comunidad internacional en materia de derechos humanos, como la pena de muerte, el trato a las minorías, la libertad religiosa, la situación de mujeres y menores, las diatribas bélicas y vengativas contra el Estado de Israel, o su participación discreta en Siria y Afganistán.

Todos estos temas, de forma velada y con la habilidad diplomática del anfitrión, debieron haber sido parte de la agenda de una visita que, por incómoda que se le haya calificado, sin duda será otro peldaño más en la forja de lo que se denominara alianza de civilizaciones en el nuevo milenio.

 Dr. Antonio Muñoz, Instituto de Investigaciones en Derecho, Universidad Autónoma de Chile.