Futuro Financiero

Compartir:

FacebookTwitter


ahorroLos resultados de la encuesta BlackRock Global Investor Pulse 2015, que se aplica en 20 países de América, Asia y Europa, y que en nuestro país contempló una muestra de 1000 personas, permitió conocer algunas de sus percepciones y características sobre sus finanzas:

a) se muestra un leve deterioro en el entusiasmo financiero respecto del 2014 (59% vs. 60%); b) el principal riesgo financiero es el alto costo de la vida (59%); c) preocupa el alto costo de la salud (45%); d) inquieta el bajo ahorro para la jubilación (41%); e) el 67% ahorra para jubilar (baja 4% del 2014); f) el 31% confía en tener el dinero adecuado para encarar la jubilación; g) el 60% mantiene su ahorro en efectivo; y h) sólo un 9% tiene inversiones en valores bursátiles (acciones y bonos).

En relación a lo anterior, es necesario realizar algunas reflexiones:

a) dada la situación económica del país es razonable pensar que haya mermado las expectativas y genere en consecuencia preocupación, seguramente el gobierno tratará de revertir esta situación.

b) si bien la inflación se ha mantenido en rangos acotados, el ejercicio en el “supermercado” nos dice que el “carrito” se ha tornado algo más pesado, a pesar incluso de limitar o controlar el consumo, lo cual debe obligar a las personas a evaluar sus gastos diarios, buscando los ahorros pertinentes;

c) la noción de que la salud cada vez se ha ido tornando más cara es algo que ha estado afianzándose en el tiempo, y el alza en los planes de salud y los costos médicos, no contribuye a cambiar dicha apreciación, por tanto cotizar también es relevante;

d) se requiere de alternativas que permitan  a las personas romper la pasividad y generar condiciones que estimulen adecuar el fondo de jubilación a las necesidades futuras, asegurando dentro de lo posible, una vejez “digna” y “tranquila”;

mauricio andrés burgos navarretee) concientizar en las personas, desde etapas tempranas, la cultura previsional y el valor del ahorro sujeto a una rentabilidad;

f) estimular la educación financiera y las alternativas de inversión que nuestros mercados nos ofrecen y que responden a distintos perfiles de riesgo de los ahorrantes;

g) romper el paradigma de que las inversiones bursátiles sólo comprenden acciones o bonos, sino que también existen otras posibilidades, como por ejemplo, los ETF.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete, Doctorando y Master en Finanzas. Director de la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Facultad de Administración y Negocios Universidad Autónoma de Chile

Compartir:

FacebookTwitter


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *